Cerrar los ojos y sentir las teclas del ordenador sabiendo que eres capáz de transmitir sonido con tus letras... Hacerlo escuchando un nuevo grupo que trae a tu mente recuerdos distintos a los que haría la música que ya conoces...
No hay nada mejor que descubrir nueva música, increible sensación... Banda sonora original para un momento de tu vida distinto. ¿Es por eso que nos aburrimos de la música conforme más la escuchamos? O, ¿es por eso que me aburro de la música conforme más al escucho? Mi vida sigue siendo un hervidero de sensaciones, grados de ebullición que hacen que el agua lo consiga a 100 grados centígrados, mientras que compuestos distintos llegan a su punto gaseoso a otras temperaturas... Qué fastidio saber que el sol sólo son electrones vibrando... helio bailando al son de la música que reina en el universo, y mientras aquí unos acordes de una canción desconocida que me recuerda a Chris Martin sentado a las teclas de un piano...
La reacción a la que me lleva esta música hace que quiera sentir el viento dándome en la cara cuando soy capaz de bailar, poner mi cuerpo en movimiento sobre una superficie quieta que se mueve bajo mis pies. La sensación de la madera que a mí va sujeta hace que el movimiento reaccione una y otra vez, que lleve a reaccionar los pálpitos de mi corazón cuando existe un equilibrio desconocido...
Alguna vez todo se parará... mientras tanto a moverse tocan!!!
Despues de ayer: HOY
Por una simple razón, porque lo que lees HOY ocurrió ayer.
martes, 13 de diciembre de 2011
jueves, 1 de diciembre de 2011
Centrarse
La mirada inquisitiva de aquel señor ajetreado le hizo caer en la cuenta de que aquel tic que tanto odiaba y tanto trataba de esconder había vuelto sin percatarse de ello. No entendía como era posible hacer tanto ruido al mover la pulsera del reloj entorno a su muñeca, y más aún cómo era posible que el reloj que desde hacía años le marcaba el tiempo podía ser el más fiel reflejo de sus cambios de humor. Una señal que sólo podía ser vista por aquellos que notaran el color rojizo de su piel al mirar por el interior de la camisa de uno de los dos puños doble que siempre cerraba con juego de gemelos, una señal que era casi imperceptible ya que el vello de la muñeca y el tono moreno de su piel hacían casi impercetibles, pero un señal que denotaba un cambio de humor producido normalmente por no haber dicho en el momento debido algo y haber callado para siempre.
El ascensor paró y el ejecutivo con traje azul marino impecable se bajó dejando un espacio enorme dentro de aquel recinto metálico iluminado por un fluorescente que además de luz irradiaba calor, un calor que no había dado lugar a quejas, pero que ahora con la combinación de vacío y soledad que le había embargado por un momento quiso hacer mella en la piel. Aquel día no había empezado con buen pié, pero no tenía por qué acabar además con una camisa echada a perder, ya habría tiempo para arreglar los problemas personales después, pensó para adentro. Dió un paso adelante y salió por la misma puerta que un par de segundos antes el ejecutivo había cruzado para acceder al recibidor al que daba el ascensor en aquella última planta del edificio. Aquello tenía más luz que cualquier día soleado de verano al mediodía en cualquier ciudad costera del sur de Europa.
El ascensor paró y el ejecutivo con traje azul marino impecable se bajó dejando un espacio enorme dentro de aquel recinto metálico iluminado por un fluorescente que además de luz irradiaba calor, un calor que no había dado lugar a quejas, pero que ahora con la combinación de vacío y soledad que le había embargado por un momento quiso hacer mella en la piel. Aquel día no había empezado con buen pié, pero no tenía por qué acabar además con una camisa echada a perder, ya habría tiempo para arreglar los problemas personales después, pensó para adentro. Dió un paso adelante y salió por la misma puerta que un par de segundos antes el ejecutivo había cruzado para acceder al recibidor al que daba el ascensor en aquella última planta del edificio. Aquello tenía más luz que cualquier día soleado de verano al mediodía en cualquier ciudad costera del sur de Europa.
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